Antes de ir a una cita con un profesional clínico de salud mental, puede serle útil saber qué esperar y cómo
prepararse para su sesión. De esa forma, tendrá mayor posibilidad de recibir la ayuda que necesita y sentirse más
tranquilo. Hemos reunido algunas notas y sugerencias que le pueden ser útiles para prepararse.
Primero, piense en lo que le aqueja. Piense por cuánto tiempo le ha estado aquejando. ¿Ha tenido cambios? ¿Ha empeorado? Si ya ha probado algunas alternativas, ¿algo le ha parecido útil?
Le sugerimos que prepare algunas notas para que las lleve consigo a la cita:
Luego piense en las preguntas que pueda tener; sobre el profesional y la forma en que trabaja, los costos, su situación etc. y escríbalas también. De esa forma podrá recordar preguntarlas.
A continuación, piense en los resultados que desea; tal vez quiera clarificar porqué se siente de alguna forma, desea saber como detenerle, comenzar o cambiar algo o tal vez desea controlar alguna crisis actual o pendiente. Sin importar lo que sea, ¿tiene algún objetivo en mente? Escríbalo y converse sobre él.
También puede acompañarle un miembro de familia o un amigo, si le hace sentirse más cómodo o le ayuda a recordar cosas. Si le acompaña un niño u otra persona, y usted desea tener la oportunidad de conversar con el profesional de la salud mental de manera separada, pida esta oportunidad cuando solicite la cita o entregue una nota cuando llegue. Dígales si considera que debiera ser antes o después de la cita principal.
Recuerde que su tiempo será limitado. Hacer algunas notas le ayudarán a usar bien su tiempo.
Llegue 15 minutos antes porque es posible que tenga que llenar algunos formularios. Éstos pueden incluir información médica, información del seguro y una evaluación de cómo se siente. También recibirá información sobre la política de privacidad y algo llamado HIPAA la cual es la ley federal que garantiza su privacidad.
El consultorio del profesional clínico debe ser un lugar para conversar cómoda y fácilmente. Si algo le complica sobre eso, dígalo.
Puede que le cuenten algo sobre ellos mismos y probablemente le hagan algunas preguntas generales sobre sus intereses, familia, trabajo o escuela para que usted se sienta cómodo. Luego le preguntarán de qué manera le pueden ayudar o la razón de su visita. Simplemente explíqueles en sus propias palabras o use sus notas. A continuación, le harán algunas preguntas para comprender mejor su situación.
Al final de la conversación (que usualmente dura entre 30 y 50 minutos), usted tendrá que decidir si se siente cómodo con el especialista y, si es así, debe saber si el especialista cree que puede ayudarle o si cree que lo mejor para usted es una referencia para un especialista distinto. Pregunte la forma en que el especialista piensa que usted debe proceder. Puede anotar el siguiente paso para que recuerde lo que le será útil después que se vaya.